Ante la continua llegada de sargazo que las corrientes oceánicas están arrastrando hacia las costas del Caribe mexicano este verano, se están tomando más medidas para combatir los efectos que tiene la proliferación de estas algas marinas sobre el turismo y los operadores locales.
El Universal reveló ayer que el Grupo Vidanta —una de las principales empresas de desarrollo de infraestructuras turísticas que opera en todo México y Latinoamérica— se ha sumado a los esfuerzos que están llevando a cabo conjuntamente los gobiernos federal, estatales y municipales de México para intervenir ante la llegada de sargazo antes de que llegue a las playas de la Riviera Maya y, así, evitar el daño que, de otro modo, causaría a los ecosistemas locales.
El Grupo Vidanta se ha hecho cargo del último proyecto: la instalación de una barrera marina en alta mar de más de un kilómetro de longitud, que comenzó el 3 de julio de 2019. Según El Universal, la promotora describió la nueva medida en un comunicado como «una barrera de más de 1,2 kilómetros de longitud, diseñada especialmente para contener dichas algas antes de que lleguen a las playas sin dañar el ecosistema».
El Grupo Vidanta ha señalado que la barrera de malla marina especializada que se está instalando en el mar «destaca por su fácil manejo y mantenimiento durante la temporada de huracanes». La empresa ha destacado que la malla utilizada en esta iniciativa es muy fina y ofrece la ventaja de evitar que la fauna marina quede atrapada, además de ser muy eficaz a la hora de capturar residuos plásticos.
Una vez retenidas por la barrera, estas algas indeseadas se recogen y se transportan para su procesamiento final en compost, lejos de las playas, que son uno de los activos más valiosos de la región. Los expertos han destacado la importancia de recolectar el sargazo sobrante mientras aún está en el mar para evitar su acumulación masiva y descomposición a lo largo de la costa, lo que daña la playa, las praderas marinas, el agua de mar y los arrecifes, además de generar un olor desagradable que ahuyenta a los turistas y afecta a los proveedores de servicios locales.
El gobernador Carlos Joaquín declaró a Riviera Maya News que la región está logrando avances significativos. «En las zonas donde se han instalado las barreras, se ha conseguido contener el 70 % de las algas. El 30 % restante se limpia con la ayuda de voluntarios», afirmó.
Tras más de 40 días de trabajo de limpieza de playas por parte de casi 8.000 voluntarios, los vecinos y los funcionarios públicos han recogido, según se informa, cerca de 39.000 toneladas de sargazo de las playas y 219 toneladas de algas del mar. Las armas que utilizan en esta batalla son barreras de contención o desvío, embarcaciones de sarga, barredoras de playa, cintas transportadoras, camiones volquete, rastrillos y varas.
Ayer mismo, Riviera Maya News informó de que las playas de la región cumplen con los estándares de calidad internacionales, a pesar de la presencia continuada de sargazo. El último análisis de la calidad del agua realizado por el gobierno del estado de Quintana Roo, basado en muestras tomadas en Puerto Morelos, Playa del Carmen y Tulum, reveló que todos los parámetros se encuentran dentro de los límites establecidos por las normas nacionales e internacionales, sin que se aprecien riesgos sanitarios ni medioambientales.
Fuente: Escrito por LAURIE BARATTI para Travel Pulse